El joven tortosino EXIT303 llega al Casino para cerrar el viernes como toca: a toda hostia y sin bajar la tensión. Entre texturas industriales, electrónica experimental, noise y una sensibilidad oscura pero profundamente humana, construye piezas que nacen de la percepción interna y acaban convirtiéndose en experiencias físicas, casi rituales.
Su propuesta se mueve entre el estudio y el directo, la producción musical, la visualidad y el cuerpo en el espacio. Influenciado por la estética digital de los 2000, la cultura rave y las narrativas performativas, EXIT303 lleva esa oscuridad industrial hacia un lugar más íntimo, físico y visceral: justo el tipo de propuesta intensa y con actitud que siempre ha encontrado casa en el Casino.