Entre la materia orgánica, los gestos repetidos y una manera profundamente física de entender la transformación, la artista británica Sarah Misselbrook desarrolla una práctica que conecta cuerpo, paisaje y procesos de degradación desde una mirada frágil pero intensamente visceral. Instalada desde hace años en Riba-roja d’Ebre, trabaja con materiales perecederos como la cera, el carbón, el látex, la tierra o el jabón para construir esculturas, instalaciones y performances en constante mutación, donde erosión, memoria y regeneración conviven dentro de un mismo proceso.

Para Eufònic Terra, Misselbrook presenta una activación escultórica site-specific en un campo de olivos de Molí la Vella, en La Sénia. La propuesta se despliega en tiempo real a través del cuerpo, el gesto y la transformación material, dejando que espacio, materia y acción se contaminen mutuamente. En diálogo directo con un entorno atravesado por la memoria del trabajo, la naturaleza y el paso del tiempo, la pieza funciona como un sistema vivo y transitorio donde degradación y regeneración aparecen como dos fuerzas inseparables.

Sarah Misselbrook

Misselbrook (Reino Unido, 1977) es artista visual y performer. Formada en Bellas Artes en Nottingham Trent University y con un MFA en la Winchester School of Art, su práctica se ha desarrollado entre la performance, el vídeo, el sonido y la instalación escultórica. Desde 2012 vive en Riba-roja d’Ebre, un contexto rural que ha marcado profundamente su obra y su manera de trabajar con los materiales, el cuerpo y el paisaje. En los últimos años ha presentado proyectos y performances en espacios como Lo Pati o el programa Els Ports: Natura i Art, desarrollando una línea de trabajo muy vinculada a los procesos de transformación del territorio, la memoria material y la regeneración de entornos afectados por incendios forestales.