Desde Benicarló y con ganas de liarla, Acid Maracas llegan a la Ermita con una idea bastante clara: que nadie se quede quieto. Se mueven entre el dark disco, el house, el italo, el electro, el techno, la high energy y todo lo que pueda aparecer por el camino, combinando estilos con criterio pero sin perder nunca el factor sorpresa. Sus sets pueden empezar elegantes y acabar completamente desatados. Música para sonreír, sudar y dejarse llevar. Para cerrar la noche en la Ermita de la Pietat, cuesta imaginar un plan mejor.
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