El territorio toma la palabra antes de los días centrales de Eufònic
Olivos, mercados, castillos y artefactos imposibles. Un recorrido que conecta creación contemporánea, paisaje y alimentación.
Antes de los días centrales en Amposta, Eufònic desplegará un fin de semana que solo podría suceder aquí, en las Terres de l’Ebre. Un antiguo molino de aceite convertido en instalación sonora. Un órgano robotizado dialogando con un péndulo imprevisible. Una tirada de cartas nacida de las historias de la gente del mar. Un campo de olivos convertido en escenario. Un vestido comestible hecho de trigo. Las vibraciones de los olivos grabadas sobre un disco de resina. Y, al final del recorrido, un castillo sobre el Ebro.
El viaje comenzará el jueves 9 de julio en Ulldecona, donde la noruega Siri Austeen ocupará el Antic Molí d’Oli con «What Is Moved Moves», una instalación comisariada por Arnau Horta que la propia artista activará con su singular saxopet. Al día siguiente, viernes 10, Amposta abrirá dos nuevas instalaciones. En el Museu de les Terres de l’Ebre -sí, ¡volvemos catorce años después!- la artista e investigadora barcelonesa Marta Royo presentará «AMOC», una instalación que combina arte digital, narrativa poética e investigación oceanográfica. En Lo Pati, el canadiense Navid Navab desplegará una de las propuestas más fascinantes de esta edición, «Organism + Excitable Chaos»: un órgano centenario preparado robóticamente que parece respirar, vibrar y reaccionar ante un péndulo automatizado como si fuera un organismo vivo. Esa misma noche, tras las inauguraciones, Santiago Bartolomé activará una arquitectura efímera inflable en la plaza Mari Chordà, convirtiéndola en el escenario de su actuación, compartido, habitable y transitable.
Pero será Eufònic Terra quien marcará el ritmo del fin de semana. El sábado 11 por la mañana, el Mercat Municipal de Amposta se convertirá en algo más que un mercado. Entre puestos abiertos, conversaciones y gente haciendo la compra, la artista ampostina Astamera (Sara Porres) trabajará con el arroz como una materia cargada de memoria, identidad y tensiones. Marina Monsonís echará las cartas de su tarot marinero -nacido de un encuentro colectivo previo en La Ràpita- en una antigua parada de pescado, mientras la reusense Diara desplegará una de las voces emergentes más personales del panorama actual y DJ Miss Behaving pondrá banda sonora a un vermut que se moverá entre afrobeat, disco, tropicalismo y electrónica. Y todo ello entre degustaciones de aceite DOP Baix Ebre-Montsià, vermut de Batea y un arroz cocinado por el restaurante Delta de Deltebre. Por la tarde, el público abandonará el asfalto para adentrarse en los olivares del Pla la Bassa, en la Sénia. Allí, Sarah Misselbrook activará una performance construida desde la observación, el gesto y la presencia, casi disolviéndose en el paisaje. A continuación, y a pocos minutos de distancia, el Molí la Vella acogerá a la clarinetista rapitense Teresa Noguerón, que presentará su maravilloso disco «Vuit», compartiendo cartel con Sociedad Síntrica Dodecafónica, una banda capaz de llevar el post-rock hacia territorios expansivos, psicodélicos y profundamente físicos. El vino de la DO Terra Alta y las tapas preparadas por la cocinera local Vanessa Bustos completarán una tarde pensada para ser vivida sin prisas.
El domingo 12, la Terra Alta tomará el relevo. A primera hora de la mañana, Natalia Carminati aparecerá en la plaza del Ayuntamiento de Horta de Sant Joan con un vestido comestible confeccionado con trigo y una vinagreta elaborada con plantas silvestres y aceite DOP. Al terminar, bastará recorrer unos pocos kilómetros para llegar a la preciosa Ermita de Santa Madrona de Arnes, donde la artista y ambientóloga Paula Bruna y el músico /beyond/ registrarán las vibraciones de los olivos directamente sobre un disco de resina, convirtiendo el paisaje en memoria material. La música electrónica diurna y luminosa del barcelonés Bofirax aportará pulsación antes de que la jornada desemboque, ya en horario de vermut, en una doble sesión de los DJ de proximidad Kryper y 106. El recorrido culminará el domingo por la tarde en la Iglesia del imponente Castillo de Miravet, donde las mallorquinas Joana Gomila y Laia Vallès, acompañadas por el saxofonista Carles Medina, activarán Puput Lab, un encuentro entre voz, palabra, sintetizadores e improvisación en uno de los espacios más espectaculares del curso del Ebro. Un fin de semana que demostrará que, mucho antes de los grandes escenarios y de los días centrales del festival, Eufònic ya está sucediendo.