El trabajo de Marc Vilanova se centra en la exploración del instrumento, una investigación constante de nuevos sonidos, técnicas y expresiones que conforman un discurso musical intenso y vibrante. “Aresta” se propone eliminar la presencia humana de la performance musical, donde un ensemble de saxófonos se convierte en intérprete e instrumento autónomo. Ocho saxos cuelgan de estructuras metálicas piramidales y una serie de altavoces dispuestos en el interior de los tubos actúan como fuente sonora, y el instrumento, como cuerpo resonador que amplifica y filtra el sonido, acoge más de un centenar de LED’s creando una gran coreografía lumínica que se mueve en perfecta sincronía con el sonido.