La artista establecida en Berlín trabaja con las tecnologías inspiradas en la biología y las redes neuronales. Uno de sus focos principales es la manera en que la vida orgánica utiliza mecanismos artificiales para simularse y evolucionar, deviniendo en un producto sesgado de la vida orgánica que las creó y no un objeto completamente separado. Con un gran interés por el papel de los artistas que trabajan con técnicas de aprendizaje de máquinas y el cambio dinámico, su trabajo fluctúa entre aquello que no existe pero podría existir, borrando las fronteras entre aquello diseñado por los humanos y aquello diseñado por redes neuronales.