Entre la psicodelia, los loops hipnóticos y una especie de misticismo doméstico y nocturno, El Sicariato aparece como una banda difícil de atrapar del todo. Más que un grupo cerrado, es una fraternidad sónica formada por Verde Lima, Natel y Nil “el batero” Bribian, músicos unidos por la amistad, la experimentación y una necesidad casi física de dejarse llevar por la música.

Con todos los instrumentos que cabían dentro de un coche, desaparecieron unos días por el sur de Francia para improvisar, grabar y construir piezas sin un rumbo demasiado definido, dejando que ritmos, melodías y atmósferas aparecieran casi por sí solas. De aquel viaje nació Sorèze, un primer EP construido a partir de baterías en loop, bajos repetitivos, sintetizadores espectrales y una energía flotante que se mueve entre el ritual, el sueño y la improvisación libre. Ahora solo falta que carguen el coche exactamente igual para llegar hasta los Ullals de Baltasar, uno de los espacios más emblemáticos de Eufònic.